Sobre todo quienes ya tienen una edad suelen asociar rápidamente

las espinacas con Popeye el marino, ese personaje animado que recurría a una socorrida lata de espinacas para ganar fuerza y superar cualquier reto al que pudiese enfrentarse.

¿Pero por qué sus creadores eligieron las espinacas como super alimento? Se cree que este hecho está asociado con un error de imprenta publicado en un artículo científico en la época de la creación del personaje. Ese informe, como consecuencia del cambio de una coma, revelaba que las espinacas disponían de un alto contenido en hierro y por asociación se pensaba en que generaba fuerza.

Pocos años después, ya en la década de los 30 del siglo pasado, se descubrió el fallo pero los caricaturistas continuaron empleando ese recurso. No obstante, es posible que no fueran muy desencaminados porque, si bien las espinacas no aportan mucho más hierro que el brócoli o las coles, según estudios publicados recientemente, son los nitratos presentes en la espinaca, los responsables de aumentar la fuerza en los músculos por lo que puede que Popeye sí que recibiese algo de ayuda al consumirlas.

En cualquier caso, las propiedades nutricionales de las espinacas son numerosas:

Se componen principalmente de agua y la cantidad de grasas e hidratos de carbono que contienen es muy baja, en cambio es uno de los vegetales que más proteínas contiene.

Son ricas en fibra, especialmente los tallos. También son una excelente fuente natural de minerales, entre los que destacan el calcio, hierro, potasio, magnesio, manganeso y fósforo.
Si hablamos de vitaminas, las espinacas son ricas en vitamina A, vitamina C, vitamina E, vitamina K, además de vitaminas del grupo B ( B6, B2, B1) y ácido fólico (vitamina B9).
Así mismo, contienen sustancias antioxidantes como los flavonoides y carotenoides (la luteína y la zeaxantina, neoxantina). Y como complemento, se tratan de una buena fuente de ácidos grasos Omega-3.

Debido a esa cantidad de nutrientes, las espinacas cuentan con numerosos beneficios para la salud:

  • Promueven el transporte y depósito de oxígeno en los tejidos
  • Aumentan la fuerza muscular
  • Favorecen la activación del sistema inmunológico
  • Ayudan a bajar de peso
  • Favorecen el tránsito intestinal
  • Promueven la energía y vitalidad
  • Ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas, anemia y otras relacionadas con la falta de antioxidantes.
  • Se recomienda su consumo por parte de mujeres embarazadas y niños
  • Mejoran la visión
  • Mantienen la presión arterial balanceada